La historia que hoy traemos no es para nada agradable. En Palma, los conocidos como ‘Gemelos de Korea’, junto a un cómplice más, han sido detenidos tras protagonizar una salvaje paliza a varios jóvenes. Todo ocurrió en una discoteca ubicada en un polígono industrial, y lo que comenzó como una noche de diversión se tornó en un episodio violento que dejó a las víctimas con graves heridas.
Un verano marcado por la violencia
En julio, estos hermanos decidieron desatar su ira contra dos varones. Uno acabó con la mandíbula fracturada y el otro sufrió daños en el pómulo, además de hematomas por todo el cuerpo. Pero eso no fue todo; al intentar intervenir una mujer para detener la pelea, también recibió empujones y golpes. ¿Qué clase de gente hace esto?
La Policía Nacional no tardó en actuar. El Grupo de Homicidios inició una investigación con rapidez para dar con los responsables y, después de unas intensas pesquisas, lograron detener a los tres presuntos agresores el pasado jueves. Pero aquí no acaba la historia: uno de los gemelos ya tenía un historial delictivo por otra paliza ocurrida previamente.
Este mismo individuo fue condenado en febrero por agredir a alguien más y se le imputan otros dos delitos relacionados con lesiones. Uno de ellos remonta al pasado diciembre en Camp Redó, donde tras un altercado sufrió un golpe que le causó rotura de huesos nasales. Y como si esto fuera poco, el último episodio se produjo en noviembre cuando otro hombre denunció haber recibido un golpe inesperado mientras estaba en otra discoteca.
A veces nos preguntamos hasta dónde llegará la impunidad ante actos así. Es triste ver cómo la diversión puede convertirse tan rápido en violencia gratuita.

