Este lunes, la jueza de guardia decidió dejar en libertad a un grupo de seis mujeres que habían estado robando en supermercados y peluquerías de Mallorca. A pesar de sus fechorías, la magistrada les impuso una orden de alejamiento que les prohíbe acercarse a los establecimientos donde actuaron. ¿Realmente eso es suficiente?
El modus operandi de las ladronas
Los agentes del Área de Investigación de la Guardia Civil del Pont d’Inca tomaron cartas en el asunto tras recibir múltiples denuncias sobre hurtos en grandes superficies. En algunos casos, los productos robados estaban valorados en más de 800 euros, ¡una auténtica locura!
Las mujeres, todas españolas, llevaban tiempo dedicándose a este tipo de delitos con una sorprendente sistematicidad. Se especializaban en perfumes y cremas muy demandadas en el mercado negro, además de artículos gourmet que pueden venderse fácilmente. Hasta ahora, se les atribuyen 23 hurtos distribuidos por localidades como Palma, Santa Maria y Alcúdia.
Un episodio particularmente alarmante ocurrió cuando fueron sorprendidas en un supermercado en Santa Maria. La responsable del establecimiento vio cómo una de ellas intentó amedrentarla con una navaja, lo que añade un componente violento a su ya cuestionable actividad delictiva.
Es cierto que las ladronas han sido detenidas y están bajo el escrutinio legal; sin embargo, queda la pregunta: ¿será esta orden suficiente para disuadirlas? En fin, solo el tiempo lo dirá.

