La tranquilidad de la mañana se vio truncada en el puerto de Palma cuando, alrededor de las 11:00 horas, una fuerte explosión resonó en el varadero. Lo que ocurrió fue más que un simple incidente; fue un suceso que dejó a dos trabajadores con heridas graves. Uno de ellos, particularmente afectado, sufrió quemaduras severas en el torso y la cara. Una situación alarmante que movilizó a decenas de agentes y equipos de emergencia al lugar.
Un accidente inesperado
El megayate Naya 7 estaba bajo reparación cuando ocurrió la deflagración. Según los primeros informes, todo parece indicar que un soplete utilizado por los operarios hizo contacto con un líquido de frenos previamente usado, provocando esta tragedia. Ambos trabajadores son españoles y se encontraban realizando tareas rutinarias cuando el fuego les sorprendió.
Las llamas alcanzaron a uno en las piernas, pero otro fue impactado mucho más duramente. Rápidamente llegaron patrullas de la Policía Nacional y Local, junto con la Guardia Civil del puerto, además de bomberos y ambulancias medicalizadas para atender la emergencia. Los sanitarios se pusieron manos a la obra en cuanto llegaron; evaluaron las lesiones y decidieron evacuar al más grave hacia el hospital Son Espases.
La investigación ya está en marcha y corre a cargo del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional, dado que se trata de un accidente laboral serio. El Naya 7 llevaba diez días atracado en Palma recibiendo mantenimiento, pero este desafortunado giro ha dejado a todos con una sensación amarga. Ojalá pronto tengamos respuestas sobre cómo pudo suceder algo así.

