Era un día cualquiera el 15 de marzo, cuando María Isabel, una mujer de 64 años, esperaba pacientemente a su hija en una rotonda de la calle Manacor en Son Ferriol. Eran alrededor de las 12:50 horas cuando un coche Mitsubishi blanco, con un golpe visible en la puerta delantera derecha, se detuvo bruscamente junto a ella. Al volante iba Naomi Claire F., británica de 44 años, y la acompañaba Craig Michael H., también británico y de 41 años. De repente, como si todo fuera parte de una película de acción, Naomi se lanzó hacia María Isabel, agarrándola del brazo con fuerza e intentando introducirla a rastras dentro del vehículo.
-¡Súbete al coche! -gritó Naomi con desesperación.
Aquello fue un momento crítico. María Isabel reaccionó instintivamente apoyándose contra un árbol para resistir el tirón y logró soltarse. Sin pensarlo dos veces, corrió hacia su casa que estaba a unos pocos metros. Pero no estaba sola; Naomi no se dio por vencida y empezó a perseguirla. La tensión aumentaba cuando finalmente se enfrentaron en un forcejeo brutal que terminó con María Isabel cayendo al suelo mientras pedía auxilio a su marido desde lo más profundo de su ser.
Un acto heroico ante el caos
Afortunadamente, el marido llegó justo a tiempo para poner fin a la pesadilla y los dos asaltantes optaron por huir rápidamente en su coche. La situación había atraído la atención incluso del monitor del gimnasio Movit Sport cercano, quien salió corriendo al escuchar los gritos aterradores de María Isabel. Con reflejos dignos de un héroe moderno, grabó toda la escena y compartió las imágenes con los agentes que llegaron poco después.
No pasó mucho tiempo antes de que los policías comenzaran una intensa búsqueda por la zona. Las cosas tomaron otro giro inesperado cuando recibieron una llamada del entrenador informando que Craig había regresado al lugar intentando llevarse nuevamente a María Isabel. Pero esta vez había demasiada gente alrededor para arriesgarse.
Cuando finalmente encontraron a la pareja sospechosa, Craig mostró una resistencia feroz durante su detención. Intentó zafarse y hasta mordió a los agentes mientras luchaban por controlarlo. Fue necesario usar spray pimienta para calmarlo antes de poder meterlo en el coche patrulla; él ya tenía antecedentes por situaciones similares y ahora enfrentaba cargos graves como tentativa de detención ilegal y agresión a agentes.
Días después fueron llevados ante el juez donde ambos alegaron estar bajo efectos de drogas durante los hechos tan confusos que intentaron explicar: “Lo que pasó no tiene nada que ver con lo que se está contando”, comentaron fríamente. El juez decidió enviarlos tras las rejas sin dudarlo.
Mientras tanto, se supo que Naomi cuidaba solo hace poco tiempo a su padre anciano totalmente dependiente y cuya salud es muy delicada; algo triste considerando cómo había cambiado su vida desde que conoció a Craig hace año y medio…

