La tarde del sábado se tornó oscura para el pequeño municipio de Montuïri, donde la felicidad de una reunión familiar se convirtió en un momento desgarrador. En una finca rústica de Son Comelles, un niño de apenas seis años fue atropellado accidentalmente por un vehículo que retrocedía. A eso de las 18:00 horas, cuando todo parecía ir bien, llegaron las primeras alertas a los servicios de emergencia.
Las sirenas resonaron y rápidamente se hicieron presentes la Guardia Civil, la Policía Local, Protección Civil y varias ambulancias del 061. Pero, a pesar de sus esfuerzos por reanimar al pequeño, el tiempo no estuvo a su favor y lamentablemente no lograron salvarlo.
Un trágico descuido que conmociona a todos
El conductor del vehículo, uno de los familiares que participaba en la celebración, no se percató de la presencia del niño detrás del coche. Un instante fatal que ha dejado a toda una comunidad sumida en la tristeza y el desconcierto. Este accidente ha provocado una ola de angustia entre los vecinos, quienes ahora comparten el dolor de esta familia devastada.
Para intentar aliviar un poco este horroroso episodio, se ha activado el servicio de psicólogos para ayudar a los afectados. Nadie debería tener que vivir algo así; es simplemente inimaginable. Las risas y los abrazos fueron reemplazados por lágrimas y lamentos en un abrir y cerrar de ojos. La vida puede ser tan cruel a veces…

