En una mañana que prometía ser rutinaria, un hecho devastador cambió la vida de muchas personas. Un juzgado de lo Penal de Palma ha decidido absolver al trabajador de una tienda, quien se enfrentaba a la dura acusación de haber causado la muerte de un cliente con un toro elevador en febrero de 2021. Todo comenzó cuando este hombre, que lleva trabajando desde 2019, relató que no vio al fallecido pasar detrás de él.
Un trágico accidente y sus consecuencias
Durante el juicio celebrado a finales del año pasado, el procesado explicó su versión: «Llevaba los retrovisores plegados porque me daban problemas para acceder al almacén, pero podía ver con el angular». A pesar de sus palabras, la acusación pedía dos años y medio tras las rejas. Sin embargo, la magistrada destacó que no se pudo demostrar «una dejación absoluta y grosera» en las normas de prudencia por parte del acusado.
Un testigo clave fue un empleado de seguridad del establecimiento, quien aseguró que el fallecido había cruzado por detrás del toro elevador y no por donde debía. La jueza también mencionó que tanto el acusado como este testigo confirmaron que la carretilla activó las señales acústicas al dar marcha atrás, sin pruebas que contradijeran esto.
Lamentablemente, esta historia no termina aquí. La víctima dejó tras de sí una esposa y cuatro hijos, y tenía 65 años al momento del accidente. Aquella fatídica mañana del 2 de febrero, él llegó a la tienda con un pintor para comprar material; estacionaron cerca y cuando intentaba entrar al local, cruzó por detrás del toro elevador detenido. El resultado fue desolador: su pierna quedó atrapada bajo una rueda trasera y sufrió graves lesiones.
A pesar del doloroso desenlace, antes del juicio, la aseguradora compensó a los familiares con un 75% de lo solicitado por su abogado. Este caso nos recuerda cuán frágil puede ser la vida y cómo un instante puede cambiarlo todo.

