La historia que nos llega desde Santanyí es de esas que te hacen pensar en lo ingeniosos y a la vez desesperados que pueden llegar a ser algunos. La Guardia Civil ha detenido a dos hombres, de 30 y 52 años, procedentes del norte de Europa, justo cuando estaban en pleno acto de hurto en varios comercios. Lo más sorprendente es que estos individuos habían modificado sus bolsas para burlar las alarmas. ¡Increíble!
Una persecución digna de una película
Todo comenzó el pasado 27 de febrero, cuando los agentes se dieron cuenta de que algo raro pasaba con un vehículo utilitario. Los sospechosos no tardaron en reaccionar; uno salió corriendo y el otro decidió hacer maniobras peligrosas intentando escapar con su coche. Durante la persecución, el conductor arrojó objetos por la ventana como si eso fuera a ayudarle a deshacerse de las pruebas. Finalmente, ambos fueron interceptados.
Al revisar el coche y sus pertenencias, los agentes encontraron un auténtico botín: botellas de licor, cremas y hasta dinero. Pero lo realmente curioso fueron esos bolsos y mochilas modificadas que utilizaban para evitar las alarmas acústicas. Con ellas lograban salir del comercio sin levantar sospechas.
Afortunadamente, muchos de los objetos robados han sido devueltos a sus dueños legítimos, aunque otros siguen esperando que los comercios afectados puedan identificarlos. Sin duda, esta historia nos recuerda cómo la creatividad puede ser utilizada tanto para el bien como para el mal.

