Era una mañana cualquiera cuando los pasajeros del ferry Golden Bridge, que surcaba las aguas entre Barcelona y Palma, se vieron sacudidos por un evento inesperado. A eso de las 6.30 horas, un incendio comenzó a desatarse en un camión que se encontraba en la bodega del barco. Las alarmas sonaron y el nerviosismo se apoderó de todos, porque no es común vivir algo así en alta mar.
Una rápida respuesta ante la emergencia
Con el barco a unas 50 millas de Palma, la situación fue rápidamente reportada a los equipos de emergencias. En cuestión de minutos, las embarcaciones Salvamar Libetas y Marta Matas, junto con el helicóptero Helimer 203, se pusieron en marcha para acudir al rescate. Además, la Guardia Civil, los bomberos de Palma y varias ambulancias estaban listos para actuar ante cualquier eventualidad.
A bordo viajaban 126 pasajeros y 46 tripulantes que vivieron momentos de gran tensión mientras el fuego se extinguía casi tan rápido como había comenzado. Los bomberos informaron que no fue necesaria su intervención directa, pero el humo sí generó escenas caóticas entre los viajeros, quienes sin duda llevaban una historia extraordinaria para contar después. Al final, todo quedó en un susto y el ferry logró atracar sin mayores contratiempos en el puerto de Palma.

