En una tranquila madrugada de jueves, tres hombres españoles se vieron atrapados por la Policía Nacional en el barrio de Son Gotleu, mientras intentaban llevar a cabo un robo dentro de una furgoneta. Eran aproximadamente las 2:00 horas cuando los agentes del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) empezaron a sospechar al verlos merodear por las calles. Uno de ellos portaba una cesta marrón que no parecía tener un buen destino.
Una persecución inesperada
Los policías, con el instinto agudo que les caracteriza, decidieron seguir a estos individuos. No pasó mucho tiempo antes de que uno de ellos se acercara a una furgoneta aparcada y, tras romper la ventanilla, lograra abrirla. En un abrir y cerrar de ojos, ya estaba sacando cajas llenas de herramientas como si nada. La acción no podía pasar desapercibida.
Al percatarse del robo, los agentes se lanzaron tras ellos. Los ladrones intentaron escapar corriendo por las calles Manacor y Reyes Católicos, pero no contaban con la rápida respuesta policial. En cuestión de minutos, dos fueron detenidos mientras intentaban eludir a sus perseguidores.
Cuando finalmente fueron capturados, llevaban consigo linternas frontales, navajas y guantes; todo un arsenal para su fechoría. Además, recuperaron las herramientas robadas y otros objetos ajenos: gafas, perfumes e incluso cuatro botellas de vino que no eran suyas. Un festín tirado a la basura gracias a su codicia.
Estos tres hombres ahora enfrentan serias acusaciones por robo con fuerza en interior de vehículo. La comunidad respira un poco más tranquila sabiendo que el trabajo eficaz de la policía ha prevenido que estos delincuentes sigan haciendo daño en nuestro vecindario.

