En una sala de juicios que parecía rebosar dolor y esperanza a partes iguales, la madre de una menor que sufrió más de 300 agresiones sexuales por parte de su propio tío en Palma rompió el silencio. Este jueves, frente a un tribunal que escucha atenta cada palabra, ella decidió dar un paso al frente y compartir su verdad. «Han pasado muchos años y hemos aprendido a perdonar», comenzó diciendo con firmeza. «Nuestro perdón lo tiene él y también lo tiene mi hija».
Recuerda cómo un día paseaban juntas cuando notó la tristeza en el rostro de su pequeña. Tras hablar, la niña confesó que había sido abusada, mencionando a su padrino como el responsable. La pregunta de la fiscal fue directa: «¿Le dijo qué es lo que le había hecho?». La madre se detuvo, nostálgica: «No, no me quiso concretar. Y a día de hoy tampoco».
Una lucha familiar desgarradora
A pesar del dolor acumulado durante años, esta madre intentó resolver las cosas dentro del círculo familiar. Sin embargo, todo cambió cuando su hija ingresó en el IMAS; allí le instaron a presentar una denuncia o ella misma podría enfrentarse a consecuencias legales por encubrirlo. Su hijo le contó que cada vez que llegaban mensajes del padrino, la pequeña lloraba desconsoladamente. Con firmeza en sus palabras, añadió: «Los autistas no mienten; yo confío cien por cien en mi hija porque no es mentirosa».
No solo ella estuvo presente en el juicio; también compareció la abuela de la niña y madre del acusado, quien manifestó nunca haber visto nada extraño entre ellos. «Me enteré cuando ya se había puesto la denuncia», explicó visiblemente angustiada. Recordó una relación cordial entre su hijo y su sobrina con nostalgia.
Por otro lado, una expareja del acusado sostuvo ante el tribunal que jamás presenció situaciones inapropiadas entre él y la niña. “Nunca vi ninguna situación de índole sexual”, afirmó convencida.
La Fiscalía ha solicitado 12 años de prisión para el hombre y una indemnización de 15.000 euros para la víctima como compensación por los daños morales sufridos. Mientras tanto, el acusado se defendió negando los hechos: “Mi relación con ella era buena”, insistió sin comprender las acusaciones en su contra.

