En una noche que parecía ser como cualquier otra, la tranquilidad de Son Gotleu se rompió de golpe. Todo ocurrió el pasado domingo alrededor de las 22:00 horas, cuando un hombre español decidió no dejarse vencer por la violencia. Había sido atacado por un grupo que intentó robarle su móvil y, tras recibir unos cuantos golpes, no se quedó con los brazos cruzados.
La respuesta del hombre y el desenlace violento
Cuando la Policía Nacional llegó al lugar, encontró a este varón sangrando y bastante alterado. Él mismo relató cómo había sido rodeado por varios individuos que no dudaron en golpearlo para arrebatarle su teléfono. Con heridas visibles en la boca y la nariz, apuntó a uno de sus agresores. Pero aquí viene lo más curioso: este ladrón también terminó herido, mostrando una lesión en la espalda que él mismo había causado mientras atacaba por sorpresa.
No pasó mucho tiempo antes de que los agentes hallaran debajo de un coche aparcado un cuchillo de 13 centímetros; lo que complicó aún más la situación. Tras escuchar varios testimonios de testigos presenciales, ambos hombres fueron arrestados: uno por robo con violencia y el otro por defenderse con un arma blanca. Al final, ambos terminaron recibiendo atención médica en hospitales cercanos, dejando claro que a veces las calles pueden volverse peligrosas cuando menos te lo esperas.

