Todo comenzó en Almallutx, un rincón de Escorca donde la naturaleza florece y nos recuerda la belleza del entorno. Pero, como a veces ocurre, un pequeño descuido se convirtió en un gran problema. Una quema controlada se descontroló por razones aún desconocidas y lo que era una actividad normal se transformó en un incendio forestal.
A primera hora de la tarde, los servicios de extinción recibieron el aviso y rápidamente se pusieron en marcha. Bomberos de los parques de Sóller e Inca llegaron al lugar con la esperanza de contener las llamas antes de que causaran más estragos. Sin embargo, lo primero que notaron fue la ausencia del responsable de esta quema. Su vehículo estaba allí, incluso su perro parecía esperar algo.
Una búsqueda rápida y necesaria
Los bomberos no solo lucharon contra el fuego; también tenían otra misión: encontrar al autor del siniestro. Tras unos momentos tensos, afortunadamente lograron localizarlo sano y salvo. Era un alivio ver que todo había quedado en un susto, aunque sigue siendo una llamada de atención sobre cómo a veces nuestro propio comportamiento puede poner en riesgo lo que tanto valoramos.
El trabajo del equipo IBANAT fue crucial para controlar el fuego y evitar daños mayores. Aunque esta vez no hubo consecuencias graves, es fundamental recordar que la prevención es clave para proteger nuestros bosques. En este mundo lleno de imprevistos, cada detalle cuenta.

