La tarde del lunes, el aire se llenó de preocupación en Llucmajor cuando un incendio estalló en la coladuría de un edificio de la calle Grupo Escolar. Imagina el revuelo: los residentes tuvieron que salir rápidamente de sus casas, dejando atrás todo. Y es que las llamas no eran una broma; afectaron tanto a la lavadora como a la secadora de un primer piso en el número 62.
Una rápida respuesta ante el fuego
Afortunadamente, la Policía Local llegó al rescate antes de que el fuego pudiera expandirse. Con agilidad, lograron evacuar a los ocupantes del piso afectado y utilizaron un extintor para controlar lo que pudieron hasta que llegaron los bomberos. Su intervención fue clave, y gracias a su actuación no hubo heridos que lamentar.
En cuestión de minutos, el bullicio se apoderó de la calle mientras otros vecinos observaban con inquietud. Al final, todos fueron desalojados como medida preventiva mientras los valientes efectivos de Bombers de Mallorca luchaban contra las llamas. También se hicieron presentes los voluntarios de Protección Civil y agentes de la Guardia Civil para apoyar en lo que hiciera falta.
Por suerte, todo quedó en un gran susto y pronto los vecinos pudieron regresar a sus hogares. Un incidente más para contar, pero afortunadamente sin consecuencias graves. ¡Vaya manera de vivir una tarde tranquila!

