La tranquilidad del mediodía en Son Ferriol se convirtió en un auténtico caos el pasado sábado. En una vivienda de la calle Puput, un joven de 25 años tomó la drástica decisión de apuñalar a su abuelo y a su padre, dejando una estela de dolor y confusión. Este chico, bajo tratamiento psiquiátrico, ya había atravesado episodios oscuros marcados por alucinaciones. Ahora, está detenido en el hospital Son Espases mientras los médicos evalúan su estado mental.
Un ataque desgarrador
El abuelo, un hombre de 90 años que recibió cerca de diez cuchilladas, se encuentra grave pero afortunadamente no corre peligro. Sin embargo, el impacto emocional es devastador para toda la familia. Según las fuentes cercanas a la investigación, todo comenzó con una discusión que escaló rápidamente en violencia. Cuando el joven atacó a su abuelo, su padre, de 59 años, intentó intervenir para detenerlo y terminó también herido.
Los gritos desesperados del anciano llamaron la atención de los vecinos. Fue entonces cuando algunos valientes salieron corriendo para ayudar; lograron desarmar al agresor tras forcejear con él. La escena era dantesca: ambulancias y policías llegaron casi al instante para atender a las víctimas. Mientras tanto, el chico seguía susurrando que escuchaba voces que le instaban a cometer aquel horror.
A día de hoy, los agentes de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) están tomando declaraciones para esclarecer lo sucedido. Es un recordatorio crudo y aterrador sobre cómo problemas mentales no tratados pueden llevar a situaciones inimaginables. ¿Qué más puede pasar dentro de cuatro paredes que deberían ser un refugio?

