En un giro inesperado de los acontecimientos, un hombre de 72 años ha sido detenido por la Guardia Civil tras ser señalado como el responsable de provocar múltiples incendios en el parque natural de s’Albufera. Desde 2024, esta historia ha ido tomando forma y, aunque la detención se llevó a cabo el pasado 11 de febrero, las llamas que han consumido parte del bosque aún resuenan entre nosotros.
La investigación detrás del humo
Todo comenzó cuando se iniciaron varios fuegos forestales en s’Albufera, lo que llevó a activar la operación Ruedas de fuego. La alerta naranja por vientos fuertes la semana pasada aceleró los esfuerzos policiales. Gracias a la colaboración ciudadana y al trabajo incansable de los agentes de la Unidad de Protección de la Naturaleza (UPRONA), se empezó a atar cabos.
El martes 10 de febrero fue clave; testigos presenciales identificaron al sospechoso mientras encendía fuego en dos lugares distintos. Una tarde anterior, un valiente testigo apagó las llamas antes que se descontrolaran. Sin embargo, su valentía no detuvo lo inevitable.
A medida que avanzaba la investigación, los agentes decidieron seguir discretamente al hombre mientras paseaba en bicicleta por sa Pobla y luego por el mismo parque donde había sembrado el caos. Volvió una vez más el 9 de febrero, justo después de causar un incendio que arrasó más de 170 metros cuadrados. Al final lo localizaron escondido en un cañaveral; todo parecía indicar que estaba listo para actuar nuevamente.
En ese momento crucial, llevaba consigo tres mecheros y una gran cantidad de papel. El contexto no podía ser más alarmante: el lugar y las condiciones eran perfectos para avivar las llamas rápidamente. Con esto concluyó una trama preocupante pero necesaria para proteger nuestro entorno natural.

