La noche del lunes amaneció revuelta en Valldemossa, y es que un conocido bar de la localidad se convirtió en el escenario de un robo que ha dejado a todos con la boca abierta. A eso de las 3.00 horas, un delincuente decidió hacer de las suyas en el número 5 de la vía Blanquerna, en Sa Foganya. No se anduvo con rodeos; entró a lo bestia y, sin pensarlo dos veces, se llevó la caja registradora con unos 600 euros dentro.
Un acto audaz que deja huella
Las cámaras de seguridad lo grabaron todo, y parece que este no es un caso aislado. Fuentes cercanas al asunto indican que el ladrón provocó destrozos por doquier antes de salir pitando del lugar. La Policía Local llegó rápido tras recibir el aviso, pero ya era demasiado tarde: el pillo había desaparecido como si nada. Todo apunta a que este individuo no actuó solo; seguramente contaba con cómplices esperándolo fuera.
Los investigadores están convencidos de que detrás de este robo están los mismos jóvenes problemáticos que han sido detenidos una y otra vez últimamente. Lo curioso es que tras cada arresto vuelven a las andadas como si nada hubiera pasado. En fin, parece que hay mucho más por descubrir en esta historia llena de giros inesperados.

