La Audiencia Provincial de Palma ha tomado una decisión que resuena en la comunidad: un hombre, español y padre, ha sido condenado a 15 años de cárcel por abusar sexualmente de su hija menor durante un largo periodo. Esta sentencia llega tras un juicio que tuvo lugar entre octubre y noviembre del año pasado, donde el acusado, a pesar de negar los hechos con vehemencia, se enfrentó a pruebas abrumadoras.
El tribunal no ha dejado lugar a dudas. Consideraron probado que desde el año 2004, cuando la pequeña nació, hasta el 2012, aprovechándose de la ausencia de su esposa en casa, sometió a su hija a una serie de abusos horrendos. Desde quitarle la ropa interior hasta obligarla a tocarlo; incluso practicó sexo oral con ella en dos ocasiones cuando era apenas una niña. La angustia se intensificó tras un ictus que sufrió en 2013. En esos momentos difíciles para la madre, dormida por medicación, el padre recurría al dormitorio de su hija para despertarla con tocamientos inaceptables.
Un relato desgarrador respaldado por pruebas sólidas
La valentía de la joven hoy adulta ha sido clave para desenmascarar esta pesadilla. Su testimonio fue considerado veraz y creíble, apoyado por las evaluaciones realizadas por psicólogos que han seguido su caso durante años. “Su declaración reúne todos los requisitos necesarios para hacer tambalear cualquier principio de presunción de inocencia”, afirmaron los jueces. El doloroso impacto que estos abusos han dejado en ella es incalculable.
Aparte del tiempo tras las rejas, el tribunal también ha impuesto al condenado 10 años de libertad vigilada, así como una prohibición estricta para acercarse o comunicarse con la víctima durante 17 años más. Aunque esta sentencia no es firme y puede ser apelada ante el Tribunal Superior de Justicia de les Illes Balears (TSJIB), lo cierto es que hoy se hace justicia y se envía un mensaje claro sobre la intolerancia hacia estos actos atroces.
Si tú o alguien cercano está sufriendo violencia sexual o conoce casos similares, recuerda que hay ayuda disponible llamando al 116111, donde recibirás asistencia gratuita y confidencial las 24 horas del día.

