Fredy Escobar, un colombiano de 33 años, se ha visto envuelto en un oscuro capítulo que ha dejado a muchos con la piel de gallina. Este jueves, al llegar a la Audiencia Provincial de Palma, no pudo evitar soltar un comentario al ver a la prensa congregada: «¡Lo van a hacer público bastante!». Y es que su historia no es para menos.
Este individuo, conocido por ser uno de los atracadores del famoso Pau Rigo, ha aceptado una condena de cuatro años tras haber secuestrado y torturado a un hombre en una vivienda okupada en Soledat, Palma. Todo comenzó cuando el grupo de Fredy sospechó que la víctima les había robado dinero y decidieron actuar. Junto a otros cinco cómplices –tres hombres y dos mujeres–, enfrentó su sentencia este jueves.
Un crimen aterrador
Los hechos datan del 9 de noviembre de 2024. Con la idea fija de recuperar lo que creían perdido, Fredy y otro cómplice se presentaron en el domicilio del agraviado para persuadirlo a que les acompañara. Pero lo que ocurrió después fue una auténtica pesadilla: al llegar a la casa donde les esperaban los demás, comenzaron a golpearle sin piedad mientras exigían información sobre el paradero del dinero.
Las escenas son escalofriantes; Fredy no dudó en usar una barra de hierro para agredirlo. La violencia fue extrema: puñetazos y patadas resonaban mientras dos de los atacantes le ponían armas en la sien. Le amenazaron con matar a su familia si no hablaba. Fue entonces cuando unas patrullas escucharon los gritos desesperados y lograron intervenir antes de que la situación escalara aún más.
A pesar del horror vivido, los agresores han acordado pagar 10.000 euros como compensación por las lesiones y el daño moral causado a la víctima, quien finalmente decidió abandonar Mallorca tras tan traumática experiencia. Para muchos, queda claro que ante actos así solo cabe aplicar mano dura; no hay lugar para escoria humana como esta en nuestra sociedad.

