En marzo de 2022, la Policía Nacional desmanteló una red criminal en Palma que había captado a mujeres jóvenes y vulnerables en Colombia con promesas engañosas. Estas mujeres, lejos de su hogar, se encontraron viviendo hacinadas en pisos de Palma, Valencia o Talavera de la Reina. Su vida, literalmente, cabía en una maleta: sin muebles, sin espacio personal. Cada rincón de su existencia estaba controlado por un sistema de cámaras y micrófonos, como si fueran parte de un macabro ‘Gran Hermano’ sexual.
Un ciclo de explotación
Las condiciones eran brutales. Tenían que estar disponibles las 24 horas del día con solo tres horas libres a la semana y un único día para descansar. Era una vida impuesta donde no podían escapar. La Fiscalía ha pedido penas que suman más de 207 años para los diez miembros de esta organización por el daño infligido a las cinco víctimas, quienes merecen al menos 30.000 euros por cada una por lo que han sufrido.
La red operaba desde junio de 2020 bajo falsas promesas laborales: «Ven a trabajar como camarera en España» era el gancho que les ofrecían. Pero al llegar, se encontraban con una realidad escalofriante: habían contraído una deuda por el traslado y debían prostituirse para saldarla. Era un juego cruel y desalmado del que muchas no podían salir.
Ruth B., conocida como Patricia, era la cabeza visible detrás del entramado; organizaba todo el traslado desde Latinoamérica hasta España y tenía propiedades en varias ciudades donde mantenía a sus víctimas. Su mano derecha, Aicardo D., conocido como Candy, buscaba a nuevas mujeres dispuestas a perseguir sueños que pronto se convertirían en pesadillas.
No es difícil imaginar el miedo que recorría estas vidas: algunas continuaron ejerciendo la prostitución incluso después de saldar su deuda debido a las amenazas latentes sobre sus familias en Colombia. Una mujer embarazada fue expulsada tras descubrir su estado; le advirtieron: «No olvides que tienes familia allí». Este tipo de violencia psicológica es solo un eco del horror al que estas mujeres se enfrentaron diariamente.

