La tarde de este martes, el pequeño núcleo palmesano del Molinar se convirtió en escenario de un dramático rescate. Entre las 18:30 y las 20:30 horas, los vecinos, con el corazón en un puño, observaron cómo un hombre luchaba por su vida mientras las olas embravecidas lo mantenían prisionero en su embarcación.
La lucha contra el mar
Todo comenzó cuando el tripulante de una barca quedó atrapado entre las furiosas aguas, incapaz de desanclar su embarcación. En un intento desesperado por salir de esa situación, saltó al agua para reunirse con los rescatadores de Salvamento Marítimo, que no podían acercarse debido a la fuerza del temporal. El viento y las olas rompían con fuerza contra el rompeolas, complicando aún más la operación.
A medida que pasaban los minutos, la tensión aumentaba. Los esfuerzos iniciales para alcanzar la barca se suspendieron; ahora todo giraba en torno al hombre que se encontraba a merced del mar. Cuando finalmente llegó el Helimer 207, uno de sus rescatadores descendió valientemente hacia donde estaba él. Con destreza y determinación, le indicó que saltara al agua.
En un acto cargado de valentía y desesperación, el hombre se lanzó al mar helado para reunirse con su salvador. Apenas unos segundos después, ambos fueron izados a salvo hasta el helicóptero, dejando atrás una situación límite que había mantenido a todo un barrio pendiente.
Afortunadamente, tras varias llamadas preocupadas a la central de Emergencias del 112 por parte de los vecinos testigos del incidente, se confirmó que no había sufrido daños graves. Sin embargo, su embarcación permanecía allí, amenazada por las inclemencias del tiempo; desanclarla suponía un riesgo demasiado alto y quedará para otro momento.

