El pasado viernes, Son Ferriol fue escenario de una intervención policial que muchos vecinos llevaban esperando meses. La Policía Local de Palma decidió poner manos a la obra tras recibir múltiples quejas sobre el ambiente festivo descontrolado, donde jóvenes se reunían para hacer botellón y participar en esas peligrosas carreras ilegales que tanto preocupan a la comunidad.
A las 22.15 horas, el Grupo de Actuación Preventiva (GAP) llegó al lugar y lo que encontraron fue una auténtica fiesta desbordada: un grupo masivo de personas, muchas de ellas menores, disfrutando de un ambiente que claramente no era seguro. Las marcas recientes en la calzada, esos surcos dejados por los derrapes y acelerones, hablaban por sí solos del riesgo inminente al que se estaban exponiendo.
Un operativo necesario ante el descontrol
Durante el operativo, los agentes se pusieron a trabajar e identificaron a unas 50 personas, controlando además cerca de 40 vehículos, principalmente ciclomotores. El resultado fue contundente: nueve vehículos fueron retirados al depósito municipal por modificaciones técnicas no autorizadas. Esto es algo que no podemos permitir; ¡las normas están para cumplirse!
No todo quedó ahí. Los agentes también levantaron actas por tenencia de sustancias estupefacientes y otros artículos destinados al consumo de drogas. Y en cuanto a las infracciones viales, más de 21 denuncias fueron impuestas por violaciones del Reglamento General de Circulación y otras siete por infringir la Ordenanza Municipal.
Así pues, este tipo de actuaciones son fundamentales para recuperar la tranquilidad en nuestros barrios. No podemos dejar que el desmadre tire a la basura nuestra seguridad comunitaria. Esperamos ver más intervenciones como esta para mantener nuestras calles seguras.

