El Port d’Andratx ha sido testigo de cómo el temporal de viento ha dejado su huella. Desde el jueves por la tarde, las ráfagas han azotado con fuerza, y este viernes se han tenido que precintar varias zonas debido al peligro que representan para los viandantes. La Avenida Gabriel Roca, por ejemplo, se ha convertido en un campo de piedras traídas por el oleaje. A pesar de las advertencias, muchos no han hecho caso y han decidido ignorar las señales de peligro.
Advertencias que caen en saco roto
Además de la Avenida Gabriel Roca, otros puntos del puerto como el acceso al faro y Cala Fonoll también están bajo alerta. Las autoridades locales han restringido el paso a estas áreas porque sabemos que los vientos intensos y la fuerza del mar son una combinación peligrosa. Y aunque este viernes amanece soleado y con temperaturas más agradables, la amenaza persiste desde la tarde del jueves.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) nos dice que hoy tendremos un cielo mayormente despejado que irá nublándose a medida que avance la tarde. Las temperaturas no variarán mucho, quizás bajen un poco durante el día y el viento seguirá soplando moderado desde el oeste y suroeste, con momentos de gran intensidad. Es un día relativamente tranquilo después de tantas jornadas de inestabilidad.

