En una mañana cualquiera en Palma, un suceso inesperado nos recuerda lo impredecible que puede ser el día a día. Durante un control de seguridad ciudadana en la Plaza de Francesc Garcia i Orell, los agentes del Grupo de Actuación Preventiva (GAP) se toparon con un hecho curioso: un hombre fue denunciado por llevar un bate de béisbol dentro de su coche.
La escena se desarrolla como si fuese sacada de una película. Los policías, atentos y rigurosos en su labor, detienen un vehículo para realizar las verificaciones pertinentes. Al acercarse al conductor, se percatan de la presencia del bate, que estaba al alcance inmediato del hombre. Pero aquí es donde la cosa se pone seria; no había una explicación deportiva que justificara su transporte.
¿Deporte o problema?
Aquello que podría haber sido simplemente un accesorio deportivo se convirtió rápidamente en motivo de preocupación. Sin más justificación que la presencia del objeto, los funcionarios decidieron actuar siguiendo la normativa vigente. ¿Puede un bate ser considerado potencialmente peligroso? Claro que sí, y eso lo entendieron los agentes al ver cómo estaba guardado.
A modo preventivo, retiraron el bate y procedieron a denunciar administrativamente a su dueño. La lección aquí es clara: estas cosas siempre deberían estar bien guardadas en el maletero. Un pequeño error que nos recuerda que hay normas para garantizar nuestra seguridad y la de todos.

