En una mañana que prometía ser tranquila, la Guardia Civil llevó a cabo una operación que destapó un oscuro entramado en Son Servera. Tres hombres, de 48, 38 y 35 años, fueron arrestados por estar implicados en la venta de drogas y el blanqueo de los beneficios a través de coches deportivos. Todo comenzó hace unas semanas, cuando los agentes se percataron de que en una casa del barrio se estaban moviendo sustancias estupefacientes con bastante frecuencia.
Un negocio peligroso entre amigos
Los tres detenidos no eran extraños entre sí; más bien formaban un pequeño grupo unido por la amistad y la familia, pues dos de ellos eran tío y sobrino. Aparentemente, vendían droga para luego invertir las ganancias en vehículos usados que transformaban para darles un toque deportivo. ¿La idea? Blanquear el dinero sucio e introducirlo nuevamente en el circuito legal como si nada hubiera pasado.
Con toda esta información recabada, el martes 3 de febrero fue el día clave: bajo la autorización del Juzgado de Manacor y con apoyo adicional de la Unidad de Seguridad Ciudadana, los agentes entraron a la vivienda donde se llevaban a cabo estas actividades ilícitas. Allí encontraron cocaína, hachís y marihuana junto a herramientas para su venta: una báscula de precisión y dos teléfonos móviles de alta gama.
Como resultado de este despliegue policial, dos hombres quedaron tras las rejas mientras que uno logró salir libre. Sin duda, esta operación ha puesto al descubierto cómo algunos están dispuestos a jugarse el futuro por unos euros fáciles. Y así es como termina esta historia: tres vidas marcadas por decisiones cuestionables que nos recuerdan lo fácil que puede ser caer en tentaciones peligrosas.

