La tarde del martes, a eso de las 19:30 horas, Son Gotleu se convirtió en el escenario de un gran despliegue policial. Decenas de agentes de la Policía Nacional y Local llegaron al barrio con un objetivo claro: buscar evidencias de delitos relacionados con estupefacientes y otras irregularidades. Este operativo no surgió de la nada; es el resultado de las numerosas quejas que los vecinos han presentado sobre un bar conflictivo ubicado en la esquina entre las calles Tomàs Rullàn y Santa Florentina.
El ambiente tenso del operativo
Cerca de 40 efectivos se distribuyeron por la zona, dispuestos a investigar todo lo que pudiera estar ocurriendo bajo este establecimiento. Con una mirada atenta, comenzaron a buscar sustancias ilegales, licencias caducadas y comprobar la situación legal de algunos residentes y clientes del lugar. Este bar ya había sido objeto de inspecciones anteriores, donde incluso se realizaron detenciones y se encontraron diferentes tipos de drogas.
Los residentes están cansados. Han visto cómo su barrio se convierte en un punto caliente para actividades ilícitas y no pueden quedarse callados. La actuación policial es solo una parte del esfuerzo necesario para recuperar la seguridad en sus calles. Por ahora, el operativo sigue su curso sin que se haya confirmado si hay detenciones o hallazgos significativos. La lucha continúa.

