En la tranquila madrugada de este martes, algo terrible ocurrió en Algaida. A las 00:20 horas, un incendio se desató y dejó a una mujer de 61 años con heridas graves y quemaduras que nos helan la sangre. Pero gracias a la rápida acción de los valientes efectivos de la Guardia Civil y Bombers de Mallorca, esa historia pudo tener un desenlace diferente.
Todo comenzó cuando un hombre desesperado pidió ayuda desde el balcón de su hogar en la calle Pare Bartomeu Pou. Su voz temblorosa resonaba en la noche mientras explicaba que su esposa estaba atrapada dentro. Los agentes, movidos por el instinto y la urgencia, llegaron al lugar con la adrenalina a mil por hora. Sin embargo, lo que encontraron fue un infierno de humo denso que les dificultaba ver y respirar.
Un esfuerzo titánico
A pesar del desafío, no se detuvieron. Intentaron abrirse paso con un extintor, pero fue inútil. Fue entonces cuando tomaron una decisión arriesgada: fracturar una puerta para llegar a donde estaban las víctimas. El hombre, de 62 años, logró ser evacuado rápidamente y les indicó que su mujer estaba atrapada en el cuarto de baño al final del pasillo.
Con la llegada del equipo de Bombers, comenzaron una búsqueda frenética entre las sombras llenas de humo. Y allí estaba ella, en el servicio, con quemaduras severas y signos evidentes de haber inhalado humo tóxico. Los sanitarios no tardaron en atenderla ‘in situ’, estabilizándola antes de llevarla a un hospital donde ahora se enfrenta a una lucha por su vida.
Su estado es grave; las quemaduras son delicadas y ha sido trasladada al Hospital de la Vall d’Hebrón en Barcelona para recibir atención especializada. Mientras tanto, su marido también recibió asistencia por inhalación de humo y heridas leves; aunque consciente y estable, seguro está viviendo momentos difíciles.

