La tarde del pasado 27 de enero, un hecho inesperado sacudió la Avenida Picasso de Palma. A eso de las 15.45 horas, la Policía Local recibió una llamada que alertaba sobre una motocicleta accidentada en plena mediana. Pero lo sorprendente no fue solo el accidente en sí, sino el trasfondo que había llevado a ese momento tan crítico.
El motorista, cuya identidad aún es un misterio para las autoridades, había robado la moto poco más de una hora antes y decidió hacer su gran debut al volante de manera irresponsable. Conducía a toda velocidad por una vía mojada por la lluvia, un auténtico desastre esperando a suceder. Y así fue: perdió el control al tomar una curva y se estrelló contra un panel publicitario, dejando el vehículo tirado y marchándose como si nada hubiera pasado.
Un robo que terminó mal
Al investigar el incidente, los agentes descubrieron que la moto había sido denunciada como robada esa misma mañana por su propietario, quien había optado por publicar su situación desesperante en Facebook debido a los problemas para realizar la denuncia telemáticamente. Mientras él trabajaba en Inca, alguien se llevó su preciada moto sin más. Y ahora aquí estaba, haciendo acto de presencia en un accidente provocado por un ladrón imprudente.
Afortunadamente, tras contactar con el dueño y verificar sus publicaciones online —fechadas alrededor de las 14.00 horas— quedó claro que no tenía nada que ver con este caos sobre ruedas. Mientras tanto, la búsqueda del conductor huido sigue abierta; ¿será capaz de escapar de las consecuencias? La historia está lejos de terminar.

