La mañana del pasado lunes, el barrio de Virgen de Lluc se convirtió en escenario de un violento tiroteo que dejó a todos los vecinos con el corazón en un puño. La Policía Nacional no ha cerrado la investigación, pero ya han salido a la luz detalles escalofriantes sobre lo ocurrido. Al parecer, un grupo de familiares decidió resolver sus diferencias con armas, tanto blancas como de fuego. ¿Quién podría imaginar que una simple disputa familiar podría acabar así?
La trifulca entre conocidos
A medida que avanza la investigación, se ha ido esclareciendo que los agresores tenían una relación bastante conflictiva con las víctimas. Según fuentes policiales, esta pelea no fue un hecho aislado; venía precedida por rencillas acumuladas durante años. El clímax llegó cuando portaron una escopeta y amenazaron directamente a uno de ellos. Todo esto ocurrió frente a otros testigos aterrorizados.
El jueves pasado, cuatro hombres y dos mujeres españolas fueron detenidos tras este episodio tan impactante y fueron presentados ante el juez ese mismo sábado. A dos de ellos se les acusa nada menos que de intento de homicidio, mientras que otros enfrentan cargos por amenazas graves y riña tumultuaria. Uno incluso quedó libre por razones humanitarias; quizás porque al final del día todos son parte de esa misma comunidad.
Aquel día fatídico comenzó como cualquier otro hasta que, alrededor de las 11:00 horas, se escucharon disparos en plena calle. Los agentes llegaron rápidamente al lugar y encontraron a una pareja herida levemente. Pero lo peor estaba por venir; los heridos explicaron que habían visto cómo varios familiares armados intentaban atacarlos.
En medio del caos, uno fue golpeado con una silla mientras el otro luchaba contra su agresor con un arma blanca. Con cada grito y cada golpe resonando en la calle, la situación se tornó insostenible. Un disparo rompió el cristal del local donde buscaban refugio; afortunadamente pudieron entrar antes de que todo se volviera aún más oscuro.
Poco después, gracias al trabajo incansable del cuerpo policial y bajo presión constante para dar respuesta a estos hechos tan alarmantes, lograron localizar a los implicados y detenerlos casi sin tiempo para respirar. Se requisaron tanto la escopeta como el cuchillo utilizado en esa absurda lucha familiar.
Aunque los ecos del tiroteo aún resuenan en Virgen de Lluc, la investigación continúa abierta para esclarecer completamente lo sucedido aquel día inesperado.

