Imagínate la escena: un camión, uno de esos grandes que parecen invadir las calles, intenta pasar por una zona donde la altura no perdona. Así sucedió en Esporles, cuando este gigante de metal chocó contra la fachada de un edificio. Fue un golpe seco; el camión se quedó atascado en una terraza que se asomaba a la calle. Y si esto no fuera suficiente, también arrastró consigo los cables de alta tensión, lo que desató un pequeño infierno sobre ruedas.
La rápida respuesta de los héroes locales
En cuestión de minutos, varias patrullas de la Policía Local llegaron al lugar del desastre. Equipados con extintores y una determinación admirable, lograron sofocar las llamas que empezaban a devorar el camión antes de que el fuego pudiera extenderse más allá. Mientras tanto, los vecinos miraban con preocupación desde sus ventanas, preguntándose qué pasaría con su suministro eléctrico. No había tiempo que perder; cortaron inmediatamente la electricidad para evitar mayores problemas.
Aún así, no todo terminó ahí. Los Bombers de Mallorca también se presentaron en la escena para hacer frente a esta situación inesperada. Con habilidad y cuidado, desinflaron las ruedas del camión gigante para poder bajarlo sin poner en riesgo la estructura del edificio afectado. Al final del día, tras mucho esfuerzo y trabajo coordinado, lograron restablecer el servicio eléctrico y devolver algo de calma a Esporles. Sin duda alguna, una jornada que nadie olvidará pronto.

