La noche del 25 de enero, Maó se convirtió en el escenario de una lamentable agresión que dejó a un hombre con serias heridas en los ojos. Todo comenzó en un bar, donde la tensión fue creciendo hasta que dos individuos fueron expulsados por su comportamiento violento. Pero lo peor estaba por venir.
Al salir del establecimiento, la víctima se encontró de nuevo con sus agresores, quienes no dudaron en lanzarse sobre él y propinarle una paliza que le causó un gran corte en uno de sus ojos y una hinchazón considerable. La escena era desgarradora: un hombre tumbado en el suelo, bañado en sangre y con dolorosa evidencia de lo que acaba de sufrir.
Una rápida intervención policial
Afortunadamente, la intervención de la Policía Nacional no se hizo esperar. Recibieron una llamada urgente alertando sobre el estado crítico del agredido y rápidamente se dirigieron al lugar. Los agentes encontraron al hombre gravemente herido y sin dudarlo, solicitaron asistencia médica mientras comenzaban a investigar lo ocurrido.
A medida que recogían testimonios e indagaban más sobre la fatídica noche, los policías descubrieron que todo había empezado dentro del bar. Tras una serie de provocaciones y altercados verbales, los agresores habían sido echados del local. Sin embargo, lejos de aprender la lección, decidieron tomar venganza afuera.
Poco tiempo después y gracias a su trabajo arduo, la UDEV estableció un dispositivo para dar caza a estos individuos despreciables y finalmente lograron arrestarles a finales de esta semana. La comunidad respira un poco más tranquila ahora que estos presuntos delincuentes están tras las rejas.

