Este miércoles, a primera hora de la mañana, un despliegue impresionante de agentes de la Policía Nacional y Local ha hecho su entrada en la vieja cárcel de Palma. La razón: identificar a los centenares de personas que han convertido esas instalaciones en su hogar temporal. Pero no solo eso, también buscan a aquellos que tienen cuentas pendientes con la Justicia y a sospechosos relacionados con delitos recientes.
Según nos cuentan desde Ultima Hora, el revuelo entre los vecinos más cercanos, así como las inquietudes de padres y profesores del colegio Cas Capiscol, han sido el empujón necesario para que las fuerzas del orden actúen. No olvidemos que en las últimas semanas esta zona ha sido escenario de varios incendios y actividades ilegales llevadas a cabo por okupas que han invadido la prisión.
Un operativo multifacético
Además del gran número de policías presentes, también se ha hecho notar la presencia de Cruz Roja, así como agentes encubiertos del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) y la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional. Todo esto nos recuerda que la situación en este lugar es más grave de lo que parece. La comunidad está pidiendo ayuda y parece que por fin alguien escucha.

