Esta mañana, a eso de las 08:55, un susto enorme recorrió la calle Fornaris en el barrio de Llevant, Palma. Un incendio en una vivienda hizo saltar todas las alarmas y al menos cuatro personas tuvieron que ser atendidas por los servicios de emergencia del Samu 061. La escena era caótica: humo negro salía a raudales por la ventana y los vecinos, con la preocupación reflejada en sus rostros, no dudaron en llamar a los bomberos.
La rápida respuesta de los servicios de emergencia
Los equipos de la Policía Local, los valientes bomberos y el personal sanitario llegaron al lugar casi al instante. Los cuatro adultos afectados, que oscilan entre los 19 y 59 años, sufrieron problemas de inhalación de humo. Afortunadamente, ninguno necesitó ser trasladado a un hospital; fueron atendidos allí mismo.
Aunque el fuego ya había sido controlado por quienes estaban presentes en el inmueble, los Bomberos de Palma se aseguraron de refrescar la cocina para evitar cualquier reavivamiento del fuego. Ahí seguían ardían unos restos que provocaron todo este revuelo.
En situaciones así nos damos cuenta del valor que tienen tanto los equipos de emergencia como nuestros propios vecinos; siempre listos para ayudar. Sin duda, un incidente que podría haber tenido un desenlace más grave si no hubiera sido por esa rápida intervención.

