En la tranquila Cala Sant Esteve, un suceso desgarrador ha dejado a la comunidad en estado de shock. En la madrugada, justo cuando el reloj marcaba las cinco, una gran roca se precipitó sobre una vivienda, llevándose consigo la vida de un hombre de unos 65 años y dejando a una mujer de alrededor de 60 gravemente herida.
Un rescate lleno de angustia
Los bomberos y equipos sanitarios llegaron rápidamente al lugar, donde encontraron a dos personas atrapadas bajo las pesadas rocas. El ambiente estaba cargado de tensión y desesperación; no era solo otro accidente, era una tragedia que podría haberse evitado. La mujer fue rescatada con urgencia y trasladada al hospital, enfrentándose a un pronóstico preocupante por aplastamiento en sus piernas y otros traumas.
Aquel chalé afectado se sitúa en la zona del Fort Marlborough, donde el acceso es complicado y la cobertura telefónica brilla por su ausencia. Es realmente alarmante pensar que estas situaciones pueden suceder tan cerca de nosotros. Nos preguntamos: ¿cómo es posible que no se tomen más medidas para prevenir este tipo de desastres? Esta tragedia no solo nos duele a todos, sino que nos invita a reflexionar sobre nuestra seguridad. La comunidad está conmovida y espera respuestas.

