Era una mañana cualquiera cuando, de repente, la tranquilidad se vio interrumpida por un incidente inesperado. Dos personas circulaban por la vía de cintura, justo a la altura de la salida de Pont d’Inca centre, cuando un humo espeso comenzó a salir del capó de su SUV gris. ¡Vaya susto! Eran alrededor de las 11:30 horas y lo que parecía ser un viaje rutinario se convirtió en una pequeña odisea.
Los héroes del día
Rápidamente, los ocupantes decidieron no arriesgarse más. Se desviaron hacia el arcén derecho, pararon el coche y saltaron fuera para dar aviso a Emergencias. No tardó en llegar una dotación de Bombers de Palma que se plantó allí con toda su energía para controlar las llamas. La Policía Local también hizo acto de presencia casi al instante; equipados con extintores intentaron apagar el fuego que parecía cobrar fuerza con cada segundo.
A pesar de sus esfuerzos iniciales, las llamas no cedían. Fue entonces cuando los bomberos utilizaron equipos más potentes para sofocar el incendio. Mientras tanto, otros profesionales trabajaban arduamente para reorganizar el tráfico y evitar más complicaciones; limitaron el paso a un solo carril para facilitar la tarea a los que luchaban contra las llamas.
En apenas 20 minutos, el fuego fue controlado y todo volvió a la calma sobre las 11:40 horas. Afortunadamente, aunque el coche quedó hecho trizas por dentro y por fuera, los ocupantes salieron ilesos. Una vez resuelto este imprevisto, la vía recuperó su ritmo habitual. Así es como un simple trayecto puede convertirse en una historia digna de contar.

