La noche del 20 de enero, las calles de Palma fueron escenario de un asalto que nadie esperaba. A eso de las 23:00 horas, en la concurrida avenida Alexandre Rosselló, una mujer vivió un momento aterrador cuando un joven encapuchado se le acercó con una navaja en mano. Con la amenaza del arma fría en su cuello, el chico no dudó en exigirle su teléfono móvil, valorado en unos sorprendentes 1.500 euros.
Afortunadamente, no todo estaba perdido. La mujer, valiente y rápida, logró avisar a la Policía Local justo después de que el ladrón se diera a la fuga. En cuestión de minutos, los agentes de la Unidad de Seguridad Integral (USEI) comenzaron a rastrear el área y pronto avistaron al sospechoso que intentaba escapar corriendo.
Persecución y captura
Los policías no se lo pensaron dos veces; empezaron una persecución a pie que terminó con la detención del joven apenas unos momentos después. Durante el cacheo, los agentes encontraron no solo el móvil robado sino también una navaja táctica de 21 centímetros y un pasamontañas que había usado para ocultar su identidad. Este chico español de 21 años ya contaba con antecedentes por delitos similares, lo cual no sorprende a nadie en la comunidad.
El detenido fue llevado a comisarías locales donde enfrentará cargos serios: robo con violencia e intimidación, además de otro leve por lesiones. Tras completar los trámites pertinentes, pasó a manos de la Policía Nacional mientras todos respiraban aliviados tras este violento episodio.

