La noche del 3 de abril de 2021 se convirtió en un verdadero drama en una finca de Manacor. Dos años después, el caso ha llegado a los tribunales. La Fiscalía ha decidido actuar y pide dos años de prisión para un hombre y una mujer, quienes enfrentan serias acusaciones por las graves quemaduras sufridas por la hija de cuatro años del varón. En este trágico incidente, ambos están acusados de lesiones imprudentes, mientras que un tercer implicado ya no está entre nosotros, habiendo fallecido en su natal Uruguay.
Culpables de un descuido inaceptable
No solo se trata del castigo que podría recaer sobre ellos, sino también del dolor infligido a la pequeña, por lo que el Ministerio Público reclama que indemnicen a la víctima con 26.500 euros. Fue su madre quien, tras ver el horror de lo ocurrido, decidió denunciarlo ante la Policía Nacional.
Los hechos son desgarradores. Según los informes, esa fatídica noche los tres adultos decidieron encender una hoguera para calentarse sin tener ni idea del riesgo al que estaban exponiendo a la niña. El padre aportó leña y materiales, pero ignoraron completamente la precaución necesaria; incluso incluyeron un bote de spray de pintura entre los elementos inflamables.
En medio del fuego y sin ningún tipo de cuidado, la mujer involucrada se acercó irresponsablemente con la pequeña al fuego ardiente, mientras los otros adultos miraban sin hacer nada para detenerlo. Y justo cuando parecía que todo iba a quedar en una anécdota desafortunada, ocurrió lo impensable: una explosión provocada por el material inflamable alcanzó a la niña.
A pesar del intento desesperado de rescatarla —la mujer intentó cogerla en brazos— la pequeña cayó nuevamente al fuego debido a un resbalón. Las consecuencias fueron devastadoras: quemaduras de segundo grado cubrieron el 9% de su cuerpo y dejó marcas imborrables en sus piernas, brazos y cara.
Este caso nos recuerda cómo un simple descuido puede tener repercusiones gravísimas y cuestiona hasta dónde llega nuestra responsabilidad como adultos. La denuncia formal llegó semanas después y desencadenó una investigación que terminó con estas tres personas frente a la justicia. A veces parece que hay actos cuya gravedad no se mide hasta que es demasiado tarde.

