El descarrilamiento del tren Iryo en Adamuz, Córdoba, ha dejado a muchos con una profunda preocupación. Este lunes, el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, se pronunció sobre el tema y quiso dejar claro que no hay indicios de un fallo humano detrás del trágico incidente. En una entrevista para Radio Nacional, argumentó que la alta velocidad del tren no fue un factor determinante debido a la reciente instalación de un sistema de seguridad conocido como ‘Influencia Lineal en el Tren’ (LZB), diseñado precisamente para evitar errores. Este sistema permite un control casi autónomo del convoy, transmitiendo órdenes directas a la cabina.
Un accidente inesperado
A pesar de los sofisticados sistemas de seguridad implementados, que incluyen también el PZB para mantener la velocidad adecuada y prevenir fallos humanos, el maquinista sigue siendo el encargado al mando. Fernández enfatizó que los registros muestran que ambos trenes circulaban a una velocidad más baja de lo permitido en ese tramo: uno a 205 km/h y otro a 210 km/h en una vía habilitada para 250 km/h. “El propio sistema evita superar esa velocidad”, añadió con certeza.
Sin embargo, apuntó hacia otras posibles causas del descarrilamiento: “Podría deberse a algún problema con el material móvil de Iryo o con la infraestructura”. Aun así, pidió calma y respeto ante la situación actual porque aún es pronto para ofrecer respuestas definitivas. “Es un accidente en condiciones extrañas y no habrá respuestas inmediatas”, subrayó con voz firme.
En medio de este caos, Fernández destacó la importancia de asistir a las víctimas y sus familias. Se están organizando apoyos psicológicos tanto para ellos como para los trabajadores afectados por esta tragedia. Y es que este evento marca un hito doloroso: se trata del primer gran accidente mortal en alta velocidad desde que comenzó su andadura en España hace más de tres décadas.
El tren involucrado pertenece a Iryo, la empresa italo-española que opera en el sector tras abrirse a la competencia gracias a reformas europeas. Desde su lanzamiento al mercado en noviembre de 2022 ha crecido rápidamente hasta convertirse en un actor clave entre los operadores privados españoles.

