Este lunes, mientras la ciudad de Palma se vestía de duelo tras el trágico accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), la Federació de Veïnats de la Ciutat de Palma no pudo contener su indignación. ¿Cómo es posible que algunos políticos no respeten los tres días de luto oficial decretados por el Ayuntamiento? La decisión del consistorio palmesano fue clara: todos los actos programados para las fiestas de Sant Sebastià fueron suspendidos como muestra de respeto y solidaridad con las víctimas.
Una falta de respeto que duele
A partir del mediodía del lunes, las banderas ondearon a media asta, simbolizando el dolor compartido por toda una comunidad. Desde la federación vecinal apoyan firmemente esta medida y han expresado sus condolencias a las familias afectadas. Sin embargo, lo que más les duele es ver cómo algunos grupos políticos parecen ignorar el sentido del momento. “En momentos de dolor colectivo no caben los gestos partidistas ni la indiferencia; el respeto a las víctimas debe estar por encima de cualquier sigla política”, afirmaron con firmeza.
No se trata solo de un símbolo vacío; el luto oficial es una manifestación tangible de empatía y responsabilidad institucional. Todos los representantes públicos deberían recordar que tienen una obligación moral cuando ocurren tragedias así. Desde la Federació insisten en que necesitamos políticos que actúen con unidad y sensibilidad ante el sufrimiento ajeno, porque al final, nuestra reacción ante este tipo de situaciones define nuestro verdadero compromiso con la ciudadanía.

