La Guardia Civil ha dado un golpe contundente contra una banda que, como un ladrón en la noche, se aprovechó de la buena fe de más de 120 personas en toda España. Con la venta fraudulenta de mascotas por Internet, esta organización logró estafar más de 36.000 euros. Cuatro de esas víctimas se encuentran aquí, en Mallorca, donde perdieron entre 200 y 500 euros buscando la compañía de un nuevo amigo peludo.
Las detenciones han sido numerosas: 19 individuos, 18 en Bizkaia y uno más en Burgos, están bajo el radar por delitos graves que van desde estafa continuada hasta blanqueo de capitales y trato inhumano hacia un octogenario al que aislaron para usarlo como mendigo. Este hombre ya ha sido liberado gracias a la intervención policial.
Un entramado delictivo bien organizado
La operación Magna-Vallis comenzó tras una denuncia hace aproximadamente un año. Una víctima compartió cómo había caído en la trampa al pagar 280 euros por un cachorro que nunca llegó. Y es que así operaba esta banda: publicaban anuncios atractivos sobre adopciones y cuando las víctimas caían, exigían pagos adicionales por cosas como vacunas o transporte. La gente no solo perdió su dinero; también su confianza.
A través de métodos engañosos y utilizando documentos falsos, estos estafadores hicieron desaparecer los ahorros de muchos con solo unos clics. Los investigadores han bloqueado hasta 57 cuentas bancarias y detectaron 23 líneas telefónicas vinculadas a esta red delictiva. Parte del dinero obtenido se habría destinado incluso a inversiones en criptomonedas por valor superior a los 55.000 euros.
Aún queda mucho camino por recorrer: la investigación sigue abierta para identificar a más víctimas y recuperar esos fondos defraudados que, desgraciadamente, han dejado una huella dolorosa en todos aquellos que soñaban con tener un nuevo compañero en casa.

