La historia comienza en una noche cualquiera de enero, cuando dos jóvenes argelinos de apenas 19 años se embarcaron en una serie de robos que sacudieron Mallorca. Estos chicos, que parecían actuar con total impunidad, lograron llevarse más de 25.000 euros antes de ser atrapados por la Policía Local de Santa Maria.
El lunes 12 de enero, las cámaras de seguridad empezaron a registrar sus movimientos en varios locales forzados. Los policías recibieron un aviso sobre dos individuos sospechosos y no dudaron ni un instante: se lanzaron a la calle y sorprendieron a los jóvenes dentro de uno de los establecimientos, intentando hacerse con lo que no era suyo.
Un modus operandi conocido
No es la primera vez que estos chicos están en el punto de mira. Desde principios del año nuevo, la Guardia Civil ya les seguía la pista debido a un total de ocho robos cometidos por toda la isla: desde Sóller hasta Inca, pasando por Santa Maria y Ca’n Picafort. Su estrategia era siempre la misma: robar vehículos para moverse y actuar durante la noche, llegando incluso a entrar en cinco locales distintos en Sóller en una sola noche.
A pesar de su corta edad, su historial delictivo empieza a ser preocupante. Conocidos por las autoridades, estos jóvenes ya habían sido detenidos varias veces antes. Pero esta vez fue diferente; su suerte se agotó cuando fueron capturados ‘in fraganti’. Ahora enfrentan las consecuencias judiciales mientras el eco de sus fechorías aún resuena entre los vecinos y comerciantes afectados.

