Una noche cualquiera en Palma, cuando el reloj marcaba la 01:05 del 10 de enero, la Policía Local se encontraba realizando uno de esos controles que parecen rutinarios. Pero lo que sucedió después fue todo menos ordinario. Un hombre español de 30 años fue detenido tras ser sorprendido con 55 gramos de diversas drogas escondidas en su ropa interior.
Todo comenzó cuando una patrulla del Grupo de Atención Preventiva (GAP) detuvo un turismo en la avenida Gran i General Consell. El conductor, al ver a los agentes, comenzó a mostrar signos evidentes de nerviosismo. “Estoy agitado porque llevo un grinder”, dijo como intento para justificar su comportamiento. Sin embargo, esa excusa no convenció a los policías.
Una búsqueda reveladora
Durante el registro, encontraron una bolsa oculta entre sus genitales que contenía varias dosis preparadas para la venta. En total, las autoridades se incautaron de 25 gramos de Tusi, 24 gramos de cocaína y 5 gramos de cristal, además de 100 euros en efectivo. Con esta evidencia clara ante sus ojos, los agentes no tuvieron más remedio que arrestarlo por un delito contra la salud pública.
A veces nos preguntamos cómo es posible que ciertas cosas ocurran tan cerca nuestro. La realidad es que este tipo de situaciones nos recuerdan lo vulnerable que puede ser nuestra sociedad ante el narcotráfico y las adicciones. Por ahora, el vehículo del detenido ha sido llevado a dependencias policiales para una inspección más minuciosa, dejando abierta una historia llena de preguntas sobre lo que hay detrás de cada paquete encontrado.

