En un giro inesperado de los acontecimientos, un hombre de 48 años ha sido detenido por la Policía Local después de intentar robar en una vivienda de Palma. Según parece, este individuo no se anduvo con rodeos: al ser arrestado, afirmó que había sido contratado como fontanero. Pero la realidad es que estaba metido en un lío bastante más serio.
Los hechos ocurrieron el pasado 2 de enero, alrededor de las 16.45 horas, en un edificio situado en la calle Sant Ignasi. Junto a otro cómplice, forzaron la cerradura para entrar a la casa y arrancaron el sistema de alarma, valorado en unos 700 euros. Menuda manera de ganarse la vida, ¿verdad?
Una intervención rápida y eficaz
El aviso llegó pronto a la Unidad de Intervención Inmediata (UII), que no dudó ni un momento y se dirigió al lugar tras recibir informes sobre dos sospechosos intentando acceder a un hogar ajeno. Gracias a una descripción detallada proporcionada por testigos, varias unidades comenzaron una búsqueda intensa por la zona, contando incluso con el apoyo de la Unidad Motorizada (UMOT).
No tardaron mucho en dar con uno de ellos. En la calle Tomàs Rul.lan encontraron a un hombre que encajaba perfectamente con lo descrito. Al ser interceptado, reconoció haber estado en el lugar del robo pero insistió en su historia de que solo iba a hacer una reparación hidráulica.
Al final, el hombre fue detenido y llevado a comisaría. Tras las diligencias pertinentes realizadas por la Sala de Atestados, fue entregado a la Policía Nacional para continuar con el proceso correspondiente. Y mientras tanto, nos preguntamos cuántos más intentarán salir del paso alegando trabajos fantasmas.

