Era una noche como cualquier otra, hasta que el Día de Reyes se tornó en un auténtico espectáculo surrealista en las calles de San Agustín. La Policía Local de Palma tuvo que hacer acto de presencia debido a un hombre que, bajo los efectos del alcohol, decidió desahogar su frustración contra un autobús de la EMT. Este episodio no solo generó problemas de tráfico, sino que también puso en jaque la tranquilidad del barrio.
Un espectáculo bochornoso
La historia comenzó alrededor de las 20:00 horas cuando los vecinos comenzaron a avisar a la Base del 092. Un hombre, claramente fuera de sí, no solo estaba golpeando con puños el parabrisas del autobús, sino que además lanzaba amenazas a todos los conductores y peatones que se atrevían a cruzarse en su camino. ¿Quién pensaría que el Día de Reyes acabaría así?
Los agentes de la Unidad de Seguridad Integral (USEI) llegaron rápidamente al lugar y encontraron a este individuo marroquí de 48 años con síntomas evidentes de haber estado disfrutando más allá de lo recomendable. Mientras tanto, el tráfico quedaba paralizado ante esta escena digna de una película cómica pero muy seria para quienes intentaban regresar a casa.
Finalmente, tras pedir refuerzos y sacar al hombre del medio de la calzada, los policías lograron restablecer algo parecido al orden en una situación tan caótica como absurda. Ahora, este hombre enfrenta las consecuencias legales por alterar gravemente el orden público. Una historia más para contar en este rincón del mundo donde lo inesperado puede pasar en cualquier momento.

