En una Nochevieja que debería haber sido de celebración, un grupo de cuatro jóvenes decidió hacer todo lo contrario. La Guardia Civil de Esporles ha arrestado a estos chicos, todos ellos menores, por robar la caja fuerte de un centro de menores donde algunos habían estado internos. Una situación que deja mucho que desear sobre cómo se gestionan estas instituciones.
Los hechos ocurrieron cuando los sospechosos forzaron una ventana para acceder al interior del centro. Dentro, encontraron una caja fuerte repleta de dinero en efectivo, una tarjeta bancaria y varios dispositivos electrónicos pertenecientes a otros internos, sumando más de 2.500 euros. Parece ser que sabían perfectamente lo que hacían; el conocimiento previo del lugar les otorgó la ventaja necesaria para actuar sin ser descubiertos.
Un robo bien planificado
Esa noche, mientras los educadores y los chicos estaban cenando fuera, los jóvenes aprovecharon la oportunidad y se lanzaron a la acción. No contentos con el robo inicial, usaron la tarjeta sustraída para realizar hasta 11 compras diferentes, todas ellas esa misma noche. Es realmente inquietante pensar hasta dónde pueden llegar algunos.
Afortunadamente, las autoridades no tardaron en actuar. Gracias a la investigación llevada a cabo por los agentes de Esporles y Artá, lograron identificar rápidamente a estos presuntos delincuentes. Ahora enfrentan cargos por robo con fuerza, estafa y pertenencia a un grupo criminal. ¿Realmente aprendieron algo durante su estancia en el centro? Esa es otra historia.

