En el tranquilo pueblo de Binissalem, la calma se rompió cuando la Policía Nacional arrestó a un hombre alemán de 44 años. Este individuo, que tenía una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) colgando sobre su cabeza, es acusado de ser uno de los cerebros detrás de una estafa que ha engañado a miles de personas en todo el mundo.
El sospechoso, que había montado junto a sus cómplices un portal web lleno de contenido sexual, prometía acceso gratuito. Pero al intentar acceder a ciertos materiales exclusivos, los usuarios se encontraban con las manos vacías tras haber pagado. Una trampa ingeniosa pero ruin que afectó a más de un millón de personas entre 2016 y 2021.
Un entramado internacional
Los denunciantes, repartidos por varios países del globo, no tardaron en dar la voz de alarma y las autoridades alemanas comenzaron a investigar. Los números son escalofriantes: decenas de miles de euros fueron embolsados gracias a esta treta. Sin embargo, el hombre logró escapar hasta que la Unidad de Droga y Crimen Organizado (UDYCO) recibió información sobre su posible paradero en Mallorca.
Una vez identificada su ubicación, los agentes no perdieron tiempo y lo detuvieron en su hogar. Posteriormente fue trasladado al juzgado en Inca donde se realizó una videoconferencia con la Audiencia Nacional. Aparentemente, salvo algún imprevisto, pronto será extraditado a Alemania para hacer frente a sus delitos.
La historia nos recuerda que no todo lo que brilla es oro y que hay quienes están dispuestos a tirar por la borda la confianza ajena solo por unos euros más.

