En un giro sorprendente de los acontecimientos, una vecina de Ibiza se ha encontrado en el centro de una polémica tras compartir información sobre los controles policiales en la isla. La Guardia Civil, en un operativo rutinario el pasado domingo, interceptó a esta mujer que estaba divulgando datos sensibles sobre la ubicación de radares y controles a través de redes sociales.
Una comunidad al tanto
Todo comenzó cuando los agentes notaron que el tráfico en la EI200 había disminuido drásticamente. Algunos conductores, al parecer alertados por las publicaciones de esta mujer en un grupo llamado ‘Anonymous group’ en Telegram, decidieron tomar rutas alternativas para evitar ser parados. ¿Cómo es posible que se llegue a este punto? La respuesta está en la falta de consideración hacia la seguridad pública y el trabajo arduo que realizan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
La Guardia Civil no tardó en identificar a la autora del mensaje que advertía sobre el control en la rotonda de Santa Eulàlia. Y es que compartir esta información no solo supone una infracción administrativa; puede comprometer seriamente la seguridad tanto de los agentes como del propio operativo. Según las leyes vigentes, esto puede acarrear multas que oscilan entre 601 y 30.000 euros.
Al final del día, lo que parece un simple aviso entre vecinos se convierte en un problema grave. Desde las autoridades hacen un llamado claro: difundir este tipo de información es ilegal y peligroso. Así que ya sabemos: ¡algunos datos mejor guardarlos para uno mismo!

