En una tarde cualquiera del 3 de enero, mientras muchos disfrutaban de un paseo por el parque de Ses Estacions, la tranquilidad se vio interrumpida por un intento de robo que no pasó desapercibido. Un joven argelino de solo 20 años fue sorprendido ‘in fraganti’ tratando de deshacerse del candado de un patinete eléctrico que, a primera vista, parecía ser su objetivo.
Todo comenzó cuando varios agentes del Distrito Oeste estaban realizando su labor habitual de prevención. A las 16:40 horas, notaron a un chico con actitudes sospechosas junto al aparcamiento de bicicletas. Al acercarse, se encontraron con una escena bastante preocupante: el joven manipulaba con una navaja el candado del vehículo, cuyo valor rondaba los 400 euros.
Un desenlace inesperado
No tardaron en interceptarlo y, justo en ese momento, apareció el propietario del patinete. Al ver la cerradura hecha trizas, no dudó en querer interponer una denuncia. El chico no tenía conocidos cerca y sus datos personales eran más que cuestionables. Todo esto llevó a los agentes a detenerlo como presunto autor de un delito leve de hurto.
A veces pensamos que estas situaciones solo suceden en películas o noticias lejanas; sin embargo, están más cerca de lo que creemos. Es fundamental estar siempre alerta y recordar que nuestros espacios públicos deben ser seguros para todos.

