La tranquilidad de una tarde cualquiera en Cas Català se convirtió en un auténtico infierno este martes. A eso de las 17:00 horas, un incendio desatado por unas velas en la cocina de una casa de dos plantas, situada en el número 34 de la calle Corb, arrasó parte del hogar. La situación fue tan alarmante que, a pesar de los esfuerzos, una mujer, familiar de la propietaria, terminó intoxicada levemente por inhalación de humo.
Los bomberos y la lucha contra las llamas
Los bomberos del parque de Calvià, junto con dos patrullas de la Guardia Civil, llegaron rápidamente al lugar. La escena era desoladora; el fuego había consumido completamente la cocina y buena parte del salón. En apenas 45 minutos lograron extinguir las llamas, pero no sin dejar un rastro evidente del desastre. Las tareas no solo se limitaron a apagar el fuego; también tuvieron que ventilar el inmueble para eliminar el denso humo que lo había invadido.
Afortunadamente, la mujer afectada fue evacuada en ambulancia al hospital Son Espases, donde recibió atención médica. Pero este incidente nos hace reflexionar sobre lo frágil que puede ser nuestra seguridad en casa y cómo un pequeño descuido puede desencadenar un gran desastre. Es momento de poner atención a esos pequeños detalles que pueden evitar tragedias como esta.

