En la madrugada de este martes, un incendio desatado en una vivienda de Alcúdia dejó a ocho personas intoxicadas por inhalación de humo. La escena se desarrolló en la calle Fuerteventura, donde las llamas comenzaron alrededor de las 2:20 horas, originándose en un brasero que ardía sin control en una habitación.
Algunos vecinos no se quedaron de brazos cruzados y decidieron intentar apagar el fuego con mangueras de agua. Sin embargo, al ver que sus esfuerzos eran inútiles, no dudaron en llamar a los equipos de emergencias. Fue entonces cuando llegaron rápidamente los bomberos de Mallorca, junto a patrullas de la Policía Local y varias ambulancias.
La valentía del vecindario y la rápida actuación
Los primeros agentes que llegaron al lugar utilizaron un extintor del coche patrulla mientras esperaban a que los bomberos se hicieran cargo de la situación. Con su intervención lograron sofocar las llamas antes de que se propagaran más allá del dormitorio afectado.
Lamentablemente, entre los ocho intoxicados había dos agentes policiales que también sufrieron los efectos del humo. Algunos afectados tuvieron que ser trasladados al hospital de Inca debido a crisis de ansiedad provocadas por el incidente. Desde la Policía Local han hecho hincapié en lo crucial que es tener precaución al usar braseros y han agradecido profundamente la colaboración espontánea del vecindario así como la coordinación efectiva entre los servicios de emergencia.

