Este martes por la mañana, un pequeño susto se desató en Palma. En un local okupado de la calle Jaume Balmes, las llamas hicieron su aparición alrededor de las 11:55 horas, justo en la coladuría del establecimiento que ocupa los bajos de un edificio de ocho plantas. Afortunadamente, nadie resultó herido, pero el incidente atrajo rápidamente la atención de los servicios de emergencia.
Un vecino, al ver salir humo del local, no dudó en llamar al 112. En cuestión de minutos, dos camiones autoescalera de los bomberos llegaron al lugar, acompañados por una ambulancia y varias patrullas de la Policía Local y Nacional. La escena era intensa: equipos trabajando codo con codo para controlar el fuego que estaba causando preocupación entre los vecinos.
Manejo rápido y eficiente del incendio
Los valientes bomberos no tardaron en hacerse cargo de la situación. Con rapidez y determinación, lograron extinguir las llamas que habían afectado principalmente a la coladuría del local okupado. Después de apagar el fuego, se encargaron también de ventilar el espacio para asegurar que todo estuviera bajo control. Por suerte, los servicios sanitarios no tuvieron que atender a ninguna persona por quemaduras ni inhalación de humo.
A pesar del revuelo inicial y el eco del suceso en el barrio, lo más importante es que todos están bien. Un recordatorio más sobre cómo una llamada rápida puede hacer una gran diferencia en situaciones como esta.

